Las festividades de fin de año y Navidad llegan cada diciembre con una promesa de reunión, celebración y reflexión. Para muchos, es una temporada de alegría, tradiciones familiares y esperanza. Pero cuando estás atravesando un tratamiento por infertilidad o has experimentado una pérdida gestacional, estas mismas celebraciones pueden convertirse en un recordatorio constante de las metas por lograr.
Diciembre es una época en la cual las familias se reúnen, las conversaciones giran en torno a los niños y las preguntas sobre planes futuros se vuelven inevitables. Ya sea que celebres Navidad, Hanukkah o simplemente compartas con seres queridos durante estas semanas, la presencia de niños pequeños y el enfoque cultural en la familia pueden hacer de esta temporada un período especialmente complicado.
Si este fin de año se siente muy pesado para celebrar, quiero que sepas que no estás sola. Tu dolor es válido, y mereces navegar estas fechas de la manera que mejor cuide tu bienestar emocional.
Infertilidad: la OMS reconoce un desafío global
Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó su primera guía mundial sobre infertilidad, reconociéndola como un desafío de salud pública que afecta a 1 de cada 6 personas en edad reproductiva.
En esta directriz, la OMS subraya la importancia del apoyo psicosocial continuo para quienes enfrentan infertilidad, validando que este camino no es solo físico, sino también profundamente emocional.
¿Por qué es tan relevante este reconocimiento? Porque pone en palabras lo que muchas personas sentimos: la infertilidad no se vive solo en el cuerpo o en las consultas. Es una carga que pesa sobre la salud mental, que tensa las relaciones y que nos hace cuestionar nuestra identidad. Un peso que, durante las celebraciones de fin de año, puede volverse casi tangible.

¿Por qué las festividades son tan difíciles cuando enfrentas infertilidad?
Las celebraciones de fin de año están culturalmente diseñadas alrededor de la familia y los niños. Las reuniones familiares priorizan a los más pequeños, las conversaciones naturalmente derivan hacia quién está esperando bebé o los planes de crecimiento familiar, y las tradiciones mismas suelen involucrar a varias generaciones juntas.
Cuando estás en tratamiento de fertilidad o procesando una pérdida gestacional, cada una de estas situaciones puede sentirse como una herida abierta. Ver a primos con sus hijos, escuchar anécdotas de crianza, o enfrentar la pregunta “¿y ustedes cuándo?” puede desencadenar una oleada de emociones que van desde la tristeza hasta el enojo.
No estás exagerando si sientes que esta temporada es más difícil que el resto del año. El contraste entre la “alegría esperada” de diciembre y tu realidad emocional puede ser agotador.
7 consejos para cuidar tu salud mental durante las fiestas
1. Celebra a tu ritmo
No es necesario que digas que sí a todas las invitaciones. Declinar una invitación o irte un poco temprano está bien. Antes de aceptar, hazte esta pregunta en voz baja: ¿hoy tengo energía para esto? Si la respuesta es “hoy no”, recuerda que tu paz interior tiene prioridad sobre cualquier compromiso social.
Para cuando prefieras no ir, tener una frase sencilla lista te puede liberar: “Este año lo estamos llevando con calma” o “Ya teníamos algo planeado”. No hace falta que des más explicaciones; tú eres la dueña de tu tiempo.
2. Prepárate para responder preguntas incómodas
Sabemos que en estas reuniones, las preguntas sobre la familia pueden salir sin querer. Para que no te tomen por sorpresa, puede ayudar mucho tener alguna frase lista. La idea no es confrontar, sino proteger tu espacio con calma.
Puedes probar con algo como:
- “¡Qué directo! La verdad es un tema muy nuestro, mejor hablamos de otra cosa.”
- “Agradezco la preocupación, pero eso es un tema muy privado. Mejor cuéntame de ti.”
- “Cuando haya algo que contar, prometo que ustedes serán los primeros en saber.”
- “Ay, ahorita no nos estamos apurando con eso. ¿Y tú, cómo estás?”
Un tip: Ensáyalas en voz alta con tu pareja o con una amiga de toda la confianza. El solo hecho de tener las palabras preparadas le quita poder a la pregunta y te da una sensación de control.
3. Crea una señal de escape con tu pareja
Si asistes con tu pareja, establezcan una palabra clave o señal para comunicar “necesito salir de aquí ahora”. Puede ser tocar tu brazo dos veces, decir una frase específica, o simplemente mirarse de cierta manera. Esto les permite apoyarse mutuamente sin tener que explicar nada en el momento.
4. Date permiso para sentir tus emociones
No tienes que fingir alegría festiva si no la sientes. Está bien llorar, sentir enojo o simplemente querer que diciembre termine rápido. La cultura de la “alegría obligatoria” en esta temporada puede hacerte sentir culpable por tu tristeza, pero tus emociones son completamente legítimas.
Si necesitas un momento a solas durante una reunión, tómalo. Ve al baño, sal a caminar, siéntate en tu auto. Date un momento para respirar.
5. Limita el uso de redes sociales
Las redes sociales en diciembre se convierten en un desfile constante de fotos familiares perfectas, anuncios de embarazos y celebraciones con niños. Y es normal que esto tenga un impacto; toma en cuenta estos consejos para manejar tu tiempo frente a pantallas:
- Silenciar cuentas temporalmente (no tienes que dejar de seguir a nadie permanentemente)
- Establecer límites de tiempo diario en apps
- Desactiva notificaciones
- Tomar un descanso completo de redes durante las fiestas
Tu salud mental vale más que estar “conectada”.
6. Crea tus propias tradiciones
Si las tradiciones familiares convencionales se sienten demasiado dolorosas este año, está bien crear las tuyas:
- Viajar a un lugar que no conoces, y donde no tengas conocidos
- Participa en un voluntariado relacionado con causas que te llamen
- Ten una cena tranquila solo con tu pareja
- Celebrar en una fecha distinta rodeada de personas que te entiendan
No existe una forma “correcta” de celebrar.
7. Busca apoyo profesional especializado
La infertilidad requiere apoyo psicológico especializado. Un terapeuta con experiencia en salud reproductiva y pérdidas entiende las capas únicas de este dolor: la sensación de no tener el control, el duelo por el hijo que aún no llega, el desgaste de los tratamientos, el impacto en tu identidad y relaciones.

¿Cómo apoyar a alguien que enfrenta infertilidad?
Si tienes un familiar o amiga atravesando problemas de fertilidad, tu apoyo puede hacer una diferencia enorme. Aquí algunas formas de ayudar, no solo en estas fechas sino durante todo el año:
No preguntes “¿cuándo van a tener hijos?” Esta pregunta, aunque bienintencionada, puede ser profundamente dolorosa. Nunca sabes qué está atravesando alguien en privado.
Valida su dolor sin minimizarlo. Evita frases como “relájate y pasará” o “todo pasa por algo”. En su lugar, di: “Siento mucho que estés pasando por esto” o “Estoy aquí para lo que necesites”.
Ofrece apoyo concreto. En lugar de “avísame si necesitas algo”, di: “¿Puedo llevarte comida el día de tu procedimiento?” o “¿Quieres compañía para ir a tu cita?”
Respeta su privacidad. No compartas su situación con otros sin permiso. La infertilidad es información personal que solo ellos deciden cuándo y con quién compartir.
Mantente presente sin presionar. Envía un mensaje ocasional preguntando cómo está, pero respeta si no quiere hablar del tema. A veces, la mejor forma de ayudar es simplemente estar disponible.
No estás sola
La infertilidad puede sentirse como un camino solitario, especialmente durante las festividades cuando el mundo parece celebrar exactamente lo que tú estás luchando por conseguir. Pero hay millones de personas atravesando esto mismo, sintiendo el mismo peso en esta temporada.
Cuidar tu salud mental no es egoísta. Poner límites no es grosero. Sentir tristeza en diciembre no te hace una mala persona.
Este fin de año, date permiso de navegar estas fechas de la forma que necesites. Tu bienestar emocional es tan importante como cualquier tratamiento médico.



