El panorama global de fertilidad y la reproducción asistida

Ene 28, 2026 | Blog, Español

La fertilidad a escala global está cambiando de manera pronunciada. Las proyecciones demográficas y datos recién publicados muestran tendencias que van más allá de una simple baja en las tasas de natalidad: en regiones como Europa y Asia, la población está envejeciendo rápidamente, el número de nacimientos se mantiene muy por debajo de los niveles de reemplazo, y en algunos casos las muertes ya superan a los nacimientos. Estas transformaciones generacionales tienen implicaciones directas para la salud reproductiva, la planificación familiar y el papel de la reproducción asistida en la actualidad.

La baja natalidad ya no es una proyección: es una realidad

Los datos confirman una tendencia sostenida a la baja en la fertilidad en la Unión Europea. En 2023, la tasa global de fecundidad alcanzó un nuevo mínimo histórico de 1.38 hijos por mujer, muy por debajo del nivel de reemplazo poblacional (2.1).

Aunque la fertilidad en la UE mostró ligeros repuntes en años anteriores especialmente entre 2008 y 2017, la tendencia general ha sido descendente. Tras una breve estabilización durante la pandemia, desde 2022 la caída se ha intensificado nuevamente, marcando un punto crítico en 2023.

Este descenso no es un fenómeno aislado ni coyuntural. Refleja cambios estructurales en la forma en que las personas postergan o reducen la maternidad y paternidad, y plantea implicaciones profundas para el envejecimiento poblacional y el equilibrio demográfico en Europa.

¿Por qué están bajando las tasas de natalidad?

Las causas detrás de este fenómeno son múltiples y complejas:

Postergación de la maternidad/paternidad

Cada vez más personas deciden tener hijos más tarde en la vida. Factores como estudios, estabilidad financiera, desarrollo profesional y cambios en las prioridades personales han empujado la maternidad hacia mediados de los 30s y 40s, y la paternidad aún más adelante para algunos hombres. Esta tendencia, aunque refleja mayores oportunidades y autonomía, tiene implicaciones biológicas claras.

Costos y condiciones de vida

El alto costo de vivienda, educación y salud, así como la precariedad laboral, son barreras significativas para muchas parejas que desean formar una familia, y que influyen directamente en la decisión de postergar o no tener hijos.

Cambios sociales y culturales

Mayor acceso a la educación, la anticoncepción y oportunidades laborales ha transformado la maternidad en una elección consciente y calculada. Si bien estos avances son positivos en términos de autonomía y calidad de vida, también tienen un impacto demográfico cuando se combinan con una tendencia global a retrasar la concepción.

Edad materna y fertilidad: qué dice la ciencia

La biología reproductiva femenina está directamente influenciada por la edad. A medida que avanza la edad materna:

  • La reserva ovárica disminuye, reduciendo las probabilidades de concepción espontánea.
  • La incidencia de problemas cromosómicos en los embriones crece, por ejemplo, los riesgos asociados a condiciones como el síndrome de Down aumentan con la edad, afectando tanto la probabilidad de implantación como los resultados obstétricos.
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Durante mucho tiempo se creyó que la fertilidad masculina se mantenía intacta con los años. Hoy sabemos que esto no es cierto.

La edad del hombre sí influye de forma significativa en la fertilidad, y en muchos casos puede ser un factor determinante en la probabilidad de lograr un embarazo. A partir de los 35 años, la calidad espermática puede disminuir: se observan cambios en la concentración, movilidad y, sobre todo, en la integridad genética del esperma, lo que puede impactar directamente en la fecundación, la calidad embrionaria y la evolución del embarazo.

La fertilidad no es solo una cuestión femenina. Es el resultado de dos biologías que cambian con el tiempo y que deben evaluarse con la misma seriedad.

Reproducción asistida: una respuesta médica clave

En este contexto global de baja natalidad y postergación de la maternidad, la reproducción asistida ha adquirido un rol cada vez más central para muchas parejas. Técnicas como la fertilización in vitro (FIV), la vitrificación de ovocitos y los diagnósticos genéticos preimplantacionales permiten intervenir con precisión en aspectos que la biología sola ya no garantiza.

Por ejemplo, en España, los datos reflejan que la vitrificación de ovocitos ha crecido alrededor de un 13% como estrategia para preservar la fertilidad, y que alrededor del 10% de los bebés nacidos en 2023 lo hicieron mediante reproducción asistida, lo cual muestra la importancia creciente de estas prácticas en las tendencias reproductivas modernas. (Fuente: La Razón)

Estas técnicas no solo permiten a parejas que enfrentan infertilidad biológica lograr un embarazo, sino que también son herramientas valiosas para quienes optan por aplazar su maternidad y desean asegurar oportunidades reproductivas más amplias en el futuro.

Más allá de lograr un embarazo: un embarazo sano

La reproducción asistida no es solo una respuesta a la infertilidad; también contribuye a mejorar las probabilidades de un embarazo sano mediante herramientas que ayudan a minimizar riesgos y optimizar resultados para quienes han decidido apostar por el futuro de su familia, tales como:

  • Pruebas de fragmentación espermática: MACs separan espermatozoides sanos de aquellos muertos o con ADN fragmentado, especialmente cuando se sospecha que el factor masculino afecta el éxito del tratamiento.
  • PGT (Test genético preimplantacional) para detectar alteraciones cromosómicas antes de la transferencia.
  • Evaluación de la receptividad endometrial para encontrar el mejor momento de implantación.

La fertilidad en el mundo está cambiando: tasas de natalidad en descenso, envejecimiento poblacional y postergación de la maternidad son realidades que requieren un enfoque médico y social integrado.

Donación de óvulos: cuando la maternidad encuentra nuevas formas

Hablar de donación de óvulos todavía genera incomodidad. Para muchas personas, incluso plantearlo implica atravesar un duelo: el de soltar la idea de un embarazo logrado exclusivamente con óvulos propios. Ese proceso es real, válido y merece acompañamiento.

Sin embargo, en el contexto actual, donde la maternidad se posterga cada vez más y la calidad ovocitaria se ve impactada por la edad, la donación de óvulos se ha convertido en una herramienta médica clave dentro de la fertilización in vitro.

Los datos son claros: los tratamientos de FIV con óvulos donados muestran tasas de éxito significativamente mayores en comparación con los realizados con óvulos propios en edades maternas avanzadas. Esto no habla de “renunciar” a la maternidad, sino de ampliar las posibilidades de lograrla.

Aquí no se trata de reemplazar el deseo, sino de sostenerlo con estrategia.

La donación de óvulos es una forma de colaboración profundamente humana: una mujer que dona, otra que gesta, una pareja (o una persona) que decide formar una familia. El vínculo, el embarazo, el nacimiento y la crianza siguen siendo completamente propios.

En la práctica clínica, vemos una y otra vez que cuando la maternidad es deseada y existe determinación por construir una familia, abrirse a esta alternativa puede cambiar el rumbo del tratamiento y reducir el desgaste emocional y físico que conlleva insistir en intentos con baja probabilidad de éxito.

La medicina reproductiva no solo busca embarazos. Busca embarazos viables, seguros y bebés sanos. Y en ese camino, la donación de óvulos no es un último recurso: es una opción válida, eficaz y cada vez más elegida.

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 La reproducción asistida se ha convertido en una pieza fundamental dentro de este nuevo panorama, no solo para atender los casos de infertilidad, sino también como una opción estratégica ante los cambios demográficos actuales.

Entender estas tendencias no solo ayuda a aliviar la carga emocional de quienes enfrentan dificultades reproductivas, sino que también promueve decisiones informadas y un acompañamiento médico integral que considera tanto la ciencia como la experiencia humana detrás de cada historia de fertilidad.

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