Pensar en la planificación familiar, más allá de los anticonceptivos, en materia de fertilidad y deseos de maternidad en tus 30s no significa tener que decir “sí” o “no” en un momento dado. Significa algo mucho más práctico y poderoso: mantener esa puerta abierta. En un contexto en el que cada vez más mujeres priorizan su desarrollo personal, profesional y emocional, el congelar óvulos se ha convertido en una herramienta clave de planificación reproductiva.
Congelar óvulos: más que un tratamiento, un seguro de fertilidad
La congelación de óvulos funciona como un seguro de fertilidad. No garantiza un embarazo futuro, pero sí protege la calidad ovular del momento en el que decides hacerlo. Es una forma de ganar tiempo y tomar decisiones con mayor libertad: esperar, planear, cambiar de opinión o incluso considerar la maternidad autónoma (sin pareja), una opción cada vez más común.
A nivel global, esta tendencia va en aumento. De acuerdo con datos publicados por La Razón y el Registro Nacional de Actividad de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), la vitrificación de óvulos creció un 13%, reflejando cómo más mujeres están optando por preservar su fertilidad como parte de sus planes de vida.
Fertilidad, edad y realidad biológica: por qué el momento sí importa
Desde el punto de vista médico, es importante decirlo con claridad: la cantidad y la calidad de los óvulos disminuyen con la edad, especialmente después de los 35 años. Por eso, en términos biológicos, congelar óvulos entre los 25 y 35 años suele ofrecer mejores probabilidades que intentar un embarazo espontáneo a los 42.
Esto no es una regla absoluta. Existen mujeres fértiles en sus 40, así como mujeres jóvenes que enfrentan una menopausia prematura a los 28. Cada cuerpo es distinto, y justo por eso contar con información temprana puede marcar la diferencia.
Hormona antimülleriana (AMH): conocer tu punto de partida
La hormona antimülleriana (AMH) es un estudio de sangre sencillo que permite estimar la reserva ovárica. No predice si te embarazarás o no, pero sí ofrece una referencia útil sobre la cantidad de óvulos disponibles.
Cualquier mujer, incluso sin planes inmediatos de maternidad, puede realizar esta prueba como parte de una evaluación preventiva. Entender tu reserva ovárica te ayuda a decidir con mayor claridad si la congelación de óvulos es una opción para ti y cuándo podría ser el mejor momento.

¿Qué implica realmente congelar óvulos?
Congelar óvulos no es solo un procedimiento aislado. Es un proceso médico que suele incluir varias etapas, entre ellas:
- Evaluación médica integral, con estudios hormonales, ultrasonido y análisis generales.
- Estimulación ovárica controlada, para obtener varios óvulos.
- Extracción, un procedimiento breve y seguro para recuperar los óvulos.
- Vitrificación y almacenamiento, donde los óvulos se conservan a largo plazo.
Es importante saber que no todos los protocolos de congelación son iguales. La experiencia del equipo médico y del laboratorio tiene un impacto directo en los resultados, lo que nos lleva al siguiente punto…
Vitrificación VS Congelación lenta: por qué la tecnología importa
Hoy, el estándar más avanzado para preservar óvulos es la vitrificación, un proceso ultrarrápido que evita la formación de cristales de hielo y reduce el daño celular. Esto se traduce en una mayor tasa de sobrevivencia de los óvulos al ser descongelados, en comparación con la congelación lenta tradicional.
Por esta razón, la vitrificación es la técnica que utilizamos, alineada con los avances más recientes en medicina reproductiva.

¿Cómo se utilizan los óvulos congelados en el futuro?
Es importante aclarar que los óvulos congelados se utilizan exclusivamente a través de un tratamiento de fertilización in vitro (FIV). Cuando decides usarlos, los óvulos se descongelan, se fecundan en laboratorio y los embriones resultantes se transfieren al útero.
De acuerdo con datos del Registro SEF citados por La Razón, en 2023 el 10% de los bebés nacidos lo hizo mediante técnicas de reproducción asistida, lo que confirma que estos tratamientos forman parte de la realidad reproductiva actual.
Piensa en la congelación de óvulos como una inversión a largo plazo
Es más fácil entenderlo cuando lo comparas con otras decisiones importantes de tu vida: pagar un auto, una hipoteca o ahorrar para el retiro. Son inversiones que haces hoy para tener tranquilidad mañana.
Congelar óvulos funciona de forma muy similar:
- No te obliga a usarlos.
- No define hoy si serás madre o no.
- Te da margen para decidir con menos presión en el futuro.
En una sociedad donde la maternidad suele postergarse, la preservación de la fertilidad se convierte en una herramienta médica que se adapta a tu realidad y a tus tiempos.
Congelar tus óvulos puede ser una forma de cuidarte, planear y darte opciones.



