Tener un bebé después de una histerectomía puede seguir siendo posible en algunos casos, aunque la cirugía cambia de manera importante las opciones reproductivas.
Hoy la medicina reproductiva puede ayudar cuando distintas partes del proceso necesario para lograr un embarazo presentan dificultades. A veces el problema está en la ovulación. En otros casos existe una obstrucción en las trompas de Falopio que impide el encuentro entre el óvulo y los espermatozoides. También puede haber un factor masculino relacionado con la cantidad, movilidad o calidad de los espermatozoides. Dependiendo de lo que esté ocurriendo, existen tratamientos para acercar ese encuentro, realizar la fecundación en el laboratorio y formar embriones.
Sin embargo, hay una parte del embarazo que todavía no podemos sustituir con un tratamiento de fertilidad. Para que un embrión se implante y continúe desarrollándose, hace falta un útero.
Entonces, ¿qué posibilidades existen después de una histerectomía? Vamos a abordar el tema desde lo más básico hasta lo más complejo…
¿Qué es una histerectomía y cómo afecta la fertilidad?
La histerectomía es una cirugía en la que se retira el útero. Dependiendo del motivo y del procedimiento, también puede retirarse el cuello uterino.
Los ovarios son un caso aparte, y no suelen ser retirados en conjunto con el útero. Cuando se conservan y mantienen su función, pueden seguir produciendo hormonas y óvulos. Esto significa que, en algunos casos, después de una histerectomía todavía puede existir la posibilidad de obtener óvulos y formar embriones mediante Fertilización In Vitro.
Lo que ya no está presente es el órgano donde ese embrión tendría que implantarse y desarrollarse durante el embarazo. El útero es el órgano que posibilita la gestación.
Si durante la cirugía también fueron retirados ambos ovarios, tampoco será posible recuperar óvulos propios después del procedimiento.
Son situaciones diferentes y por eso una histerectomía no permite sacar una sola conclusión sobre toda la capacidad reproductiva.

¿Por qué puede ser necesaria una histerectomía?
Una histerectomía puede recomendarse por razones muy distintas. En algunos casos se considera después de intentar medicamentos, tratamientos hormonales o procedimientos menos invasivos para controlar el problema ginecológico de fondo, sin obtener el resultado esperado. En otros, como ciertos diagnósticos de cáncer o una emergencia obstétrica, retirar el útero puede formar parte del tratamiento necesario para proteger la salud de la paciente.
También es importante aclarar que una histerectomía no es la única razón por la que una mujer puede no tener útero. Algunas nacen con ausencia o desarrollo incompleto del útero debido a alteraciones congénitas, principalmente el síndrome de Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser (MRKH). También existen otras anomalías del desarrollo mülleriano, incluidas formas más complejas como la asociación MURCS, que pueden afectar el desarrollo del útero junto con otras estructuras.
Entre los escenarios más frecuentes se encuentran:
- Miomas uterinos que provocan sangrado abundante, dolor, presión pélvica u otros síntomas importantes y que no han respondido adecuadamente a tratamientos menos invasivos.
- Adenomiosis cuando los síntomas son severos y otras alternativas no han logrado controlarlos.
- Prolapso uterino cuando el útero desciende de su posición y afecta de manera importante la calidad de vida.
- Endometriosis en algunos casos complejos y cuidadosamente seleccionados, especialmente cuando existen otros problemas uterinos asociados.
- Cáncer ginecológico o lesiones precancerosas cuando retirar el útero forma parte del tratamiento oncológico indicado.
- Emergencias obstétricas, como hemorragias graves, en las que una histerectomía puede ser necesaria para proteger la vida de la paciente.
¿La ciencia puede reemplazar un útero?
No existe actualmente un útero artificial de uso clínico capaz de llevar un embarazo humano a término. Sí existe el trasplante uterino y ya han nacido bebés después de estos procedimientos. Es un avance médico enorme, pero todavía se encuentra muy lejos de ser una alternativa comparable a una FIV. Requiere una cirugía de trasplante, una persona donante, medicamentos para prevenir el rechazo, seguimiento especializado y posteriormente reproducción asistida.
¿Qué sí pueden resolver los tratamientos de fertilidad y qué no?
Para lograr un embarazo tienen que coincidir varios factores. Se necesita un óvulo, espermatozoides capaces de participar en la fecundación, un embrión con potencial de desarrollo y un útero donde pueda implantarse.
Cuando nos enfrentamos a una dificultad en alguna de estas etapas, el tratamiento depende del obstáculo.
- Los coitos programados pueden ayudar cuando se necesita identificar con mayor precisión la ovulación y la ventana fértil.
- La inseminación intrauterina puede utilizarse en casos específicos para preparar una muestra de semen y colocar los espermatozoides directamente dentro del útero.
- La Fertilización In Vitro permite extraer óvulos y espermatozoides propiciando la fecundación dentro del laboratorio. Puede ser útil, por ejemplo, cuando existe una obstrucción tubárica que impide que el óvulo y el espermatozoide se encuentren.
- FIV con Inyección Intracitoplasmática del espermatozoide (ICSI): Cuando existe un factor masculino, el estudio del semen ayuda a identificar si hay alteraciones en concentración, movilidad, morfología u otros parámetros. Dependiendo del caso, pueden utilizarse técnicas de laboratorio como ICSI para facilitar la fecundación.
Ninguna reemplaza las funciones del útero.
Por eso, una FIV puede permitir formar embriones después de una histerectomía si existen óvulos disponibles, pero no permite que el embarazo continúe en el cuerpo de una persona que ya no tiene útero.

¿Qué pasa cuando se pueden formar embriones pero no se puede llevar a cabo el embarazo?
En distintos países existe la gestación por subrogación, en la que otra persona lleva el embarazo. En México su situación jurídica todavía es compleja.
No existe una regulación federal uniforme para todo el país. Algunas entidades tienen disposiciones propias y otras no cuentan con una legislación específica.
En Ciudad de México, la Suprema Corte de Justicia de la Nación fijó en febrero de 2026 un criterio para atender estos casos ante la ausencia de regulación. Los jueces pueden revisar acuerdos previamente ratificados y deben poner especial atención al consentimiento, y los derechos de las personas involucradas.
Así que decir simplemente que la gestación por sustitución es ilegal en México sería incorrecto.
Pero que no exista una prohibición general tampoco significa que el proceso esté suficientemente regulado.
¿Cómo se lleva a cabo una gestación por subrogación?
Cuando una persona puede formar embriones pero no puede llevar un embarazo, la gestación por subrogación puede ser una alternativa. El proceso se realiza mediante Fertilización In Vitro.
Estos son los pasos del proceso:
- Obtener los óvulos, ya sean propios o de una donante.
- Fertilizar los óvulos en el laboratorio para formar embriones.
- Evaluar y preparar a la persona que llevará el embarazo.
- Transferir uno de los embriones a su útero.
- Dar seguimiento al embarazo una vez confirmada la implantación.
En algunos casos, la persona gestante puede ser alguien cercano, como una hermana, una prima u otra persona con quien exista una relación de confianza.
Idealmente, todo el proceso debe plantearse desde el inicio con evaluación médica, consentimiento informado claro y acompañamiento adecuado para proteger la salud, la voluntad y los derechos de todas las personas involucradas.
La medicina reproductiva ha avanzado más rápido que la legislación mexicana en algunos de estos temas. Esto también forma parte de una conversación más amplia sobre derechos reproductivos.
El artículo 4º de la Constitución mexicana establece que “toda persona tiene derecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y el espaciamiento de sus hijos”.
Entonces, ¿se puede tener un bebé después de una histerectomía?
Si los ovarios permanecen y funcionan, puede existir la posibilidad de obtener óvulos y formar embriones. Si no hay óvulos propios disponibles, la reproducción asistida también cuenta con alternativas como la ovodonación.
Pero si no existe un útero, actualmente no hay un tratamiento de fertilidad que permita llevar ese embarazo en el propio cuerpo.
Esa es la diferencia que vale la pena entender.
Después de una histerectomía, pueden quedar algunas posibilidades reproductivas, pero primero hay que saber qué órganos se conservaron, qué función mantienen y qué puede hacer realmente la medicina en ese escenario.
En Nascere podemos evaluar la función reproductiva después de una histerectomía y explicar con claridad qué opciones médicas existen de acuerdo con cada situación.
Preguntas frecuentes
¿Puedo tener un hijo biológico después de una histerectomía?
Puede ser posible si conservas los ovarios y su función. En ese caso, la Fertilización In Vitro permite obtener óvulos y formar embriones, aunque el embarazo sería gestado por otra persona.
¿La ovodonación es una opción después de una histerectomía?
La ovodonación resuelve la falta de óvulos propios, no la ausencia de útero. Puede combinarse con otras alternativas cuando ambos factores están presentes.
¿Puedo preservar óvulos o embriones antes de una histerectomía?
En muchos casos sí, siempre que exista tiempo para planearlo y las condiciones médicas lo permitan. Vale la pena platicarlo con tu médico antes de la cirugía.



